EL RASTRO DE LAS AGUILAS
Queremos hacer unas breves palabras de la explicación acerca de este tema, “El rastro de las águilas”. En Prov. 30:18,19. Leemos: “Tres cosas me son ocultas; Aun tampoco sé la cuarta: El rastro del águila en el aire…”Esta expresión, “El rastro del águila en el aire”, se refiere a las costumbres, las características, la manera de ser de las águilas. El águila es tipo del creyente quien crece en el señor, sube a los lugares celestiales, y manifiesta las características del águila. Por eso, muchas veces los que reciben visiones y sueños ven águilas, porque Dios está hablando acerca de los hijos manifestados en esta hora. En el mensaje que sigue, por el hermano Britton, se halla la expresión “Los Santos -Águilas”, para describir a los creyentes que suben a las alturas en el espíritu, y manifiestan las características de las águilas -- los que llegarán a ser Hijos Manifestados, al seguir adelante a la perfección.)
El águila en cautividad
En la cumbre de una montaña muy arriba de la granja, el granjero había sacado un huevo del nido de un Águila. Le puso debajo de una clueca, y ella incubo el aguilucho juntamente con sus propias crías. Con mucha paciencia lo había criado, y procuraba amansarlo y hacer de el una ave domestica. Pero desde el comienzo el no se había acostumbrado a la rutina de la granja. El andaba solo, por que no encontraba comunión con los otros pollitos ni con la gallina. Y, a pesar de que desde el día que salió del cascarón no conoció otro ambiente que la vida doméstica alrededor de el, sin embargo desde muy adentro algo de la naturaleza indomada y libre del águila clamó que este no era su hogar. Cuando se hizo mas grande se le cortaron las alas. Incapacitado para volar, se sentó en el gallinero diariamente, mirando hacia arriba… su cuerpo confinado a la tierra, pero su corazón en el cielo. No sabía porqué, no podía explicarlo, pero sabía que había dentro de él llamamiento constante para subir a alturas más elevadas en los lugares celestiales.
Elevándose Sobre las Alas de la Tempestad
El aguilucho extendió sus alas que el granjero no había mantenido cortadas, y al hacerlo vio otra águila grande cabalgando sobre las alas del viento, muy arriba de las nubes borrascosas. En aquel momento sus oídos captaron el sonido de un grito penetrante del águila en el cielo. De repente una ráfaga de viento le cogió debajo de sus alas extendidas y le alzó del poste. Con un chillido estridente de victoria y libertad, él dejó el gallinero para siempre y se remontó en el cielo para encontrarse con los suyos.
Los Santos - Águila
Amado, espero que pueda comprender lo que quiero decir. No tengo el menor interés en águilas u otra clase de aves solamente por amor a ellas. Ni tampoco Dios, pero Él tiene mucho que decir en la Biblia acerca de las águilas. Lo que Él tiene que decir es muy significativo con relación a sus santos, el Cuerpo de Cristo, los que son llamados al supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.
¿Gallinas o Águilas?
Gallinas también son simbólicas de una clase gente. La única vez que se refiere a las gallinas en la Biblia es cuando Jesús las usó como tipo del pueblo en Jerusalén que no podían oír Su mensaje ni prestar atención a Su llamada. Viajaron en grupos, eran terrenales. Tenían los ojos puestos en las cosa de este mundo, rasgando para encontrar una mera existencia, y nunca alzando la cabezas para verle a El quien es de arriba. Comieron de las limosnas que se les echaron y buscaron ávidamente en el gallinero atestado para hallar más para llenar su barriga y mucho de ello eran inmundos. Por que la gallina es, por naturaleza, un ave inmunda, y comerá cosas muertas e inmundicia de toda clase. Esta satisfecha en su confinamiento por cercos a diestra ya siniestra. Pero no es así con el águila. Porque ella ha heredado una naturaleza que no puede sobrevivir en la cautividad restringente del ave de corral. Para estar contenta y cumplir su propósito en esta vida, tiene que estar libre para remontarse en los lugares espaciosos entre las nubes del cielo. Parece solitario allí arriba, porque no hay muchos que se atreven a subir a las tales alturas, pero al águila no le importa, porque no es una parte de su naturaleza juntarse con las multitudes o con la mayoría.
Las características de Santos del Águila
Hay mucho que podemos aprender acerca de nuestro llamamiento celestial, al consideramos lo que la Biblia dice acerca de las águilas. Deuteronomio 32:11 nos dice cómo el aguilucho recibe su primera lección en el arte de remontarse en los cielos. Que los santos - águila oigan cuidadosamente. Dice que el águila-madre “excita su nidada”, “revolotea sobre sus pollos”, “extiende sus alas, los toma, los lleva sobre sus plumas.” A llegado la hora cuando el aguilucho tiene que dejar el nido y lanzarse solo. Pero mirando hacia abajo desde las alturas vertiginosas de la cumbre de la montaña, no está listo para comenzar una empresa tan nueva y peligrosa. Él “no ha pasado antes de ahora por este camino”, y está renuente a principiar. Así que el águila-madre comienza hacer las cosas incómodas para él en el nido. El nido es tan suave, tan seguro, tan cómodo, y él está satisfecho con quedarse allí. Nada de eso de “probar sus alas” para él. De modo que el águila-madre “exista su nidada”. Ella deshace su cama suave, rompe los vástagos hasta que sus puntas serradas sobresalgan. En otras palabras, Comienza a hacerle la vida muy miserable a él sitio donde antes todo era tan cómodo. Oh, santos de Dios, ¿Les parece que Dios les trata ásperamente? ¿Está deshaciendo tú nido suave y cómodo? ¿Parece áspero, estrecho e incomodo el lugar de Dios que antes satisfizo tanto la necesidad en tú vida? ¿Qué pasa? El Señor se está alistando para empujarte hacia alturas con las cuales nunca soñabas. ¿Ahora te punzan con pesar y dolor los filos serrados de lo que antes te fue una consolación grande? ¿Has deseado saber cuál fue la razón de tú inquietud y has dudado tal vez si estuviera dentro de la voluntad de Dios? No dudes más, sino espera en fe que se manifieste en tú vida la próxima gran obra de Dios. No es la ira de Dios procurando destruirte. Es el amor y la sabiduría de nuestro Dios haciéndote querer dar otro paso más en el plan y propósito de Dios para con Su Iglesia. Nosotros, por naturaleza, amamos la seguridad. De modo que el Señor tiene que hacernos hartos por completo de nuestro “nido” para hacernos dispuestos a lanzarnos a viajes espirituales pioneros en “lugares celestiales” del Padre.
El revoloteo de Alas
Con todo, el aguilucho no sale del nido ya desecho. De manera que el águila-madre comienza a “revolotear sobre sus pollos”. En otras palabras, ella empieza a golpearle con sus alas. Parece que las alas debajo de las cuales antes él se escondió de todo peligro ahora han llegado a ser su peor enemigo. ¡Que suceso mas espantoso¡ Para escapar de esas alas terribles, él sube al canto del nido, y mientras ella extiende sus alas, salta sobre su espalda. A donde ella va ahora, él irá. Porque el nido cesó de ser el hogar seguro y abrigado que fue antes. Ve ahora al águila – madre, mientras se remonta muy arriba en el cielo, con el aguilucho bien apegado. Más allá de las nubes se va, y de repente, sin previo aviso, se zafa de debajo del aguilucho, dejándole colgado en la nada. Él chilla de temor al caer en él aire, pero instintivamente sus alas se extienden y procuran coger el aire. Abajo, abajo, abajo, él cae y sus alas no probadas no pueden funcionar lo suficiente para sostenerle. Cuando parece que no hay esperanza para él, y está a punto de estrellarse en las peñas abajo, el águila-madre desciende por debajo de él y le lleva sobre sus plumas. ¡Gloria a Dios, Qué alivio! Otra vez se remontan en las alturas de los cielos… sobre sus plumas. ¡Que sensación gloriosa! Pero justamente cuando él piensa que todo va bien, y que está sobre “en el tejado del mundo”, el proceso comienza de nuevo. Esta vez sus alas funcionan un poco mejor, se fortalecen un poco más. Hasta que finalmente él aprende cómo coger las corrientes de aire y remontarse por sí solo sin la necesidad de que la madre le rescate de caer.
Se Cae el Rebelde
Pero algunos que reciben el ofrecimiento de ser Hijos manifestados, como santos águila, rehúsan moverse hacia esta esfera. Rebelan contra el adiestramiento de Dios. Se resisten al ser puesto en el horno de fuego. Aman el nido allí arriba, la seguridad de Sus alas, pero menos precian la corrección y la disciplina, la necesidad de aprender cómo estar firmes solo en los lugares celestiales. Él es paciente. Él es sufrido. Él trabaja con ellos, dándoles oportunidad tras oportunidad.
Pero algunos que no quieren aprender, no quieren rendirse su espíritu rebelde a su voluntad. De modo que finalmente los deja caer a la destrucción sobre las rocas escabrosas de una naturaleza carnal y terrenal. Tu les has visto, y yo también. Y yo me he preguntado cómo es que los que antes se remontaban entre las estrellas podrían haber caído tan profundamente y llegado a tal fin. ¿Cómo podrían algunos que habían tenido tanta revelación, tantos dones y ministerios maravillosos, haber llegado a tal punto dónde aceptarían semejantes herejías y doctrinas de demonios? ¿O haber abaratado su ministerio, y vendido el don de Dios a cambio de fama y fortuna? Así a sucedido, y tu bien lo sabes. No quiere decir que la revelación verdadera del Espíritu sea menos verídica. Ni tampoco quita de la realidad del don que Dios les dio. Hubiera sido mejor si ellos hubiesen quedado como gallinas en la seguridad del gallinero. Pero ellos deseaban ser águilas y Dios les contestó su oración. Pero las pruebas habían sacado a la luz, la naturaleza rebelde que no quería someterse totalmente a los tratos y disciplina del Espíritu Santo. Y recayeron. Ahora bien una gallina puede caer de su travesaño o del gallinero, pero nunca cae tan lejos. Y es vista por muchos. Pero es necesario, amado, por que no debe haber rebeldes entre los que hacen sus nidos en las cumbres de las montañas y se remontan más allá de las nubes borrascosas.
Aprendiendo a Moverse en los Lugares Celestiales
Los que reinan con Cristo tienen que reinar desde los cielos. Porque allí está el trono. Muchos cantan, “Yo volaré”, y sueñan con un arrebatamiento algún día que les lleve de esta tierra maldita por causa del pecado, más allá de la luna y hacia el cielo azul, a un sitio geográfico en un universo físico a una gran cena ya preparada con manjares para que coman. No saben nada de los propósitos de Dios para con sus Santos – Águilas quienes realmente serán arrebatados al trono para gobernar y reinar. Pero ya se acerca la hora. El espíritu está descubriendo y revelando secretos escondidos en su palabra a los que son llamados al supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. De modo que El está enseñándonos a movernos en los lugares celestiales. A veces es una experiencia espeluznante. Pero Su Presencia gloriosa está ahí consolando y asegurando. ¡Alabado sea Dios! El corral es muy restringente. Puedes ir hasta allí y no más. Las gallinas “Plymouth rock” Se quedan en el corral “Plymouth rock”, y las “Rhode Island Reds” en su sitio designado. Sería un escándalo si las gallinas del Sr. Zutano y comiesen su maíz, o pusieran sus huevos allí. No importa si estás en el corral “Metodista” o “Bautista” o Pentecostal”—o lo que sea. Puedes cacarear y cantar acerca de las ventajas de tú propio corral sobre todos los demás, pero ten mucho cuidado de quedar dentro de los límites fijos. No es así con el águila. Ningún corral la podría contener. Ponla en una jaula y decaerá y morirá. Solamente puede vivir y encontrar felicidad en la libertad de los cielos abiertos. Hay mucho campo donde se reúnen las águilas. Hay revelación sin límite. La verdad fluye como un río potente. No hay credos, reglamentos o declaraciones inflexibles de creencias para separar el cuerpo de Cristo. Hay dulce comunión con todos los que moran en este lugar, y no existen divisiones hechas por el hombre. La adoración espiritual, Los dones del espíritu, y liberaciones gloriosas son el orden del día aquí. La rutina monótona de un sistema religioso como aquel del “corral” ya pasó a la historia por siempre para los que alzan alas como las águilas y suben a este lugar en Dios. Que variedad de tesoros Gloriosos en el Espíritu Santo hay para los que se atreven a creer y “que conforme a su propósito son llamados”.
Los Ismael y Los Isaac
Algunos no pueden creer que sea posible todo esto. “Sabemos lo que tenemos ahora”, Dicen ellos. “podemos verlo, y es algo, aunque no sea gran cosa. Pero no podemos ver este sueño fantástico que tú ansías tener. Mas vale pájaro en mano que buitre volando, y no dejaremos este orden presente mientras no veamos que exista algo mejor.” Sí, Abraham tuvo a Ismael. Isaac fue solamente una promesa. Pero él fue una promesa de Dios. Fue Abraham quien dijo, “ojala Ismael viva delante ti”. Pero Dios dijo, “En Isaac te será llamada descendencia.” Ismael fue guerrero valiente, uno admirado por el hombre natural. Fue el hijo de Abraham, Pero fue un hijo de rebelión. Él se burlaba de Isaac cuando este fue destetado. Y Dios lo rechazó. Por muchos años Isaac fue solamente una promesa, y una que parecía imposible de cumplirse. Aun Abraham se cansó de esperar y procuró hacer algo para que se cumpliese la promesa. Pero, solamente hizo peor la cosa. Dios tiene que efectuar esto, y lo hará. Sabemos muy poco acerca del niño Isaac. Solamente que fue circuncidado, que creció y fue destetado. ¡Gloria a Dios! hay los que hoy en día están siendo destetados. De la leche de las tradiciones de ayer, y están comenzando a comer el alimento sólido de la Palabra de Dios!
Cara de Águila
El profeta Ezequiel y el Apóstol Juan vieron visiones de los Hijos de Dios. Hallamos los relatos en Ezequiel el capitulo 1 y Apocalipsis el capitulo 4. Aunque más de 600 años los separaban, sin embargo ambas visiones tuvieron esto en común… que los seres vivientes tenían “cara de águila.” Juan dijo que era una “águila volando.” No una águila limitada a la tierra. ¡Gloria a Dios! Juan vio la Gran Tempestad que estaba viniendo sobre la tierra. Pero él vio, en tipo, a los que serían como “águilas volando” para subir encima de la tempestad.
El águila en la Tempestad
Mira las gallinas, cómo echan a comer buscando refugio cuando se desata la tempestad. Amontonándose en su aflicción, esperando que su refugio no caiga sobre ellos. Temiendo el relámpago y el trueno. Hay de los que no pueden encontrar refugio, quizás sentenciados a morir ahogados. No es así con el águila. La misma tempestad que golpea las pobres criaturas terrenales, produce los vientos violentos que alzan al águila fácilmente encima las nubes borrascosas. Apocalipsis 12:12 habla de las dos clases cuando dice, “Por lo cual alegraos, cielos, y los que moráis en ellos. ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! “ Sí, se desata la tempestad, y toda la furia caerá sobre los que no han conocido el rastro del águila. Dios está liberando a muchos hoy en su día de su existencia atada a lo terrenal, y levantándolos por el Espíritu Santo a los lugares celestiales en Cristo Jesús. Y lo terrenal sin valor será, a la luz del glorioso señor. Ellos no temen la tempestad. La misma persecución y tribulación que traerán gran angustia sobre una iglesia muerta y reincidente y llena de esfuerzos carnales, harán que los santos - águila se remonten a alturas que jamás el hombre haya alcanzado desde que el “Hijo Modelo” (Jesucristo) dio el ejemplo. “No temáis la tempestad, mis hijitos, porque no sois Hijos de la tempestad ni de ira. Alzad los ojos. Levantad la cabeza y regocijaos, por que sois Hijos de redención, y habéis heredado aquella naturaleza celestial. Yo he abierto las puertas de la cárcel. ¡Sed libertados de vuestra cautividad! No seáis atrapados por los caminos malos de los sistemas de este mundo, pero aprended los caminos de vuestro Dios y seguidle solo a El. Así subiréis encima de los que Viene sobre la tierra para probar a los que viven en ella. Y no temeréis por que yo estoy con vosotros, dice el Señor”.
La Imagen del Celestial
“El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre que es el Señor es del cielo. Cual el terrenal, tales también los terrales: y cual el celestial, tales también los celestiales. Y así como hemos traído la imagen del terrenal, traeremos también la imagen del celestial.” (1 corintios 15:47-49) “Por que el Señor es el Espíritu: y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como es un espejo la gloria del Señor, somos (transformados, transfigurados) de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.” (2 corintios 3:17-18). “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendijo con todas bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo Jesús.” (Ef. 1:3) “La cual (fuerza) operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a Su diestra en los lugares celestiales…” (Efesios. 1-20). “Y juntamente con El nos resucitó y así mismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús.” (Ef. 2:6) “Para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades (de las tinieblas) en los lugares celestiales, conforme el propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor.” (Efesios. 3:10-11). “Por tanto, hermanos santos, participantes del llamamiento celestial…” (Hebreos 3:1) “Pero anhelaban una (patria) mejor, esto es celestial: por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios: de ellos; Porque les ha preparado una ciudad.” (Hebreos 11:16) “Sino que os habéis acercado al monte de Sión, a la Ciudad del Dios vivo, la Jerusalén la celestial…” (Hebreos 12:22) “Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio una casa no hecha de manos, eterna en los cielos.” (2 corintios 5:1) De estas escrituras podemos ver claramente que nuestro llamamiento es un llamamiento celestial. Que otros se ocupen de las cosas terrenales. Que los muertos entierren a sus muertos. Pero que los pocos que son llamados al supremo llamamiento estén en los negocios de su Padre. Este cuerpo terrenal, o “casa”, es solamente temporal. Lo que Él ha preparado para los suyos es eterno, y los cielos. ¡Gloria a Dios! La ciudad de la cual somos una parte, aquella novia de Cristo, es sobre todo una ciudad celestial, no una parte de los sistemas de este mundo. Nota que el lugar en las regiones celestiales que hemos de heredar actualmente es la morada de demonios, principados y potestades, un lugar que ellos usurparon de Adán. Desde este lugar son ellos “gobernadores de las tinieblas de este mundo.” Pero Dios ha propuesto tener un pueblo que ascenderá o será arrebatado de este lugar y derribará a Satanás y a su ejército. Jesús lo hizo, y Él era el Modelo. Pero Él propuso no ser el único en hacerlo. El fue sembrado como una semilla y que produciría una cosecha grande en Su semejanza. Nota que las escrituras arriba citadas nos muestran que la imagen de la naturaleza que hemos traído en tiempo pasado, a de ser cambiada. Traeremos la imagen del celestial, del que ha sido exaltado más allá de los cielos, Jesucristo Señor nuestro. Aun ahora el contemplar Su gloria, está obrando una transformación desde adentro de nosotros. ¡Gloria a Dios! Nota que estos lugares celestiales dónde hemos de morar no están en un lugar geográfico a unos mil millones de kilómetros distantes de la tierra. Son “los lugares celestiales en Cristo.” sería muy consolador saber, si fuera cierto, que Satanás y su ejército estuvieran ahora mismo unos cuantos millones de kilómetros distantes en el espacio. Pero no es así, No tienes que buscar muy lejos para descubrir que los poderes de las tinieblas están aquí mismo en la tierra, obrando en los corazones y vidas de hombres y mujeres. Pero como dice Pablo, son “los espíritus malos en los lugares celestiales.” En vez de solamente aceptar y creer lo que la Biblia acerca de estas cosas, la imaginación del hombre ha hecho una fábula y un mito de la verdad de la Palabra de Dios. ¡Pero ahora Dios está quitando el velo de nuestra mente y revelando Su Verdad!
Los Ojos del Águila
“Sus ojos observan de muy lejos” (Job 39:29). El águila se distingue por su visión penetrante. Así es también con los santos águila. Ellos pueden creer para cosas que otros, cuyos ojos están clavados en las cosas terrenales, no pueden ni ver ni concebir. Ellos son los que van adelante en la fe, los que abren el camino hacia nuevas esferas en el Espíritu. Noé fue un santo - águila. Él vio el juicio venidero y se preparó. Otros no tenían tal visión y perecieron. Enoc tuvo la visión del águila, y vio al Señor viniendo con sus santas decenas de millares. Él profetizó de estas cosas y anduvo con Dios. Elías vio la venida de una fuerte inundación de lluvias vivificantes cuando era solamente una nube como la palma de la mano de un hombre. Moisés vio la liberación del pueblo de Dios y la destrucción de sus enemigos cuando toda fuerza y circunstancia natural lo negaron. La visión de los santos - águila de Dios nunca se ha limitado por las restricciones de las circunstancias naturales. Isaías, Joel, Malaquías… todo profeta de Dios ha tenido la visión del águila. Jesús tuvo la visión más penetrante de cualquier santo - águila que jamás haya vivido. Nada se escapó los ojos de aquel qué había venido para guiar a Su pueblo a la victoria. “Los cielos le fueron abiertos” y ningún poder de las tinieblas podía esconderse de sus ojos. Él vio los corazones de los hombres como ningún otro jamás pudiera verlo. Ellos no tenían que expresar su duda, su crítica, o sus necesidades. Los ojos de El escudriñaban lo íntimo. Él era el Capitán de los Santos - Águilas. Él era el Modelo para enseñarnos el rastro de las Águilas.
Ojos por Dentro y por fuera:
El guarda sobre el muro
Más ligeros que Águilas
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